Recientemente tuvimos el placer de tener a Robert Babicz, increíble productor y respetado ingeniero de mastering con más de 15 años de experiencia e innumerables lanzamientos de éxito, en una de nuestras sesiones de Twitch.

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La era de los servicios en streaming

 

Muchas cosas han cambiado en la industria de la música, en todos los niveles, no solo en el mundo de la mastering. Y sigue cambiando muy rápido, por lo que existe una constante competencia para ser “el mejor” en todo. La tecnología es totalmente necesaria hoy en día y ya no se puede evitar el mundo digital. Sin embargo, esto tiene sus ventajas.

Por ejemplo, los servicios de núsica en streaming ahora pueden combatir la conocida guerra del volumen (loudness war) que ha dañado la calidad de tantos discos desde hace más de 10 años. Los servicios de streaming como Spotify o YouTube intentan conseguir que todos los tracks tengan el mismo volumen para que no lo tengas que subir y bajar constantemente en tu reproductor de música.

 

La guerra del volumen aún no ha terminado

 

Sin embargo, a pesar del esfuerzo de los servicios de streaming, todavía hay una obsesión en el mundo del mastering profesional por comprimir demasiado los tracks: “cuando comenzaron con toda esta tendencia de hacer música más dinámica, dije, ¿por qué no? ¡Vamos a hacerlo! ¡Hagamos la música un poco más dinámica! Y lo mastericé con creo que -14 LUFS. Sin embargo, cuando se publicó, ¡casi me sentía avergonzado! ” nos dice Robert.

No estamos acostumbrados a escuchar música dinámica. Teóricamente, tiene el mismo volumen que otros tracks sobrecomprimidos, pero nuestros oídos aún los notan como si tuvieran algo mal hecho. Sobre todo en el género de la música electrónica actual, parece que si la música se comprime mucho, no se ha producido profesionalmente, lo cual es una lástima porque entonces nos perdemos muchas sutilezas y detalles que podrían hacer que la música fuera mucho más agradable.

 

La sensación de volumen no depende solo del proceso de mastering

 

Como explica Robert Babicz en nuestro Twitch, la sensación de sonar fuerte se logra en la mezcla y el arreglo, en cómo te hace sentir la canción y luego, por supuesto, en el mastering. Pero si todo se deja en manos de la masterización, tu maximizador no hará que tu canción suene potente sino simplemente demasiado procesada.

Tomemos el ejemplo de los vinilos: algunas personas creen que suenan mejor que los discos digitales actuales. Pero lo que algunas personas no saben es que los vinilos tienen una limitación de volumen y no se pueden procesar en exceso como se hace con el audio digital. De hecho, el mágico efecto cálido que se encuentra en su sonido tiene que ver con contener menos frecuencias, ser más lentos y tener más dinámica. Y, por supuesto, los vinilos tienen un proceso de masterización diferente.

 

Aprende más sobre mastering:

 

Si quieres saber más sobre el mastering en la era de los servicios de streaming y escuchar las respuestas que Robert dio a las interesantes preguntas de nuestros usuarios junto con muchos consejos sobre técnicas mastering y plugins, no te pierdas el wordshop completo a continuación (recuerda poner el traductor automático a español).

Y si quieres saber más sobre Robert, no te pierdas su sitio web para conocer más sobre sus servicios de mastering y su Masterclass con Aulart “Mastering en mi estudio analógico”. ¡Y recuerda suscribirte para no perderte el contenido que estamos preparando con Robert para más adelante en Aulart!