Si has considerado incluir voces originales y grabadas por ti en tus tracks, pero no sabes por dónde empezar, este tutorial te ayudará con algunos tips que te irán muy bien. 

Vamos a hablar sobre equipo, cómo tratar con el cantante, cómo ser productivo con tus tomas y cómo pulirlas. 

 

Equipo para grabar

El primer paso consiste en elegir un micrófono adecuado. Un micrófono condensador bueno te ayudará a captar el sonido rico, cálido y claro que escuchas en los tracks de tus artistas preferidos. Dicho esto, también puedes querer encontrar originalidad en la captación del sonido. Eso te da libertad para escoger un micrófono considerado de mala calidad, pero que puede dar una sonoridad interesante. 

Obviamente, la acústica del espacio donde grabes será decisiva en la calidad de la grabación. Si no tienes opción de grabar en un estudio con tratamiento acústico, intenta encontrar la sala de tu casa que suene más adecuada para que no suenen rebotes de las paredes u otros ecos indeseables. Intenta que tenga una respuesta seca pero no demasiado. Juega también con la distancia que haya entre el micro y las paredes, hasta que encuentres una respuesta que encuentres agradable y fácil luego de editar.

Asegúrate de conseguir unos auriculares cómodos para el cantante para que grabe con ellos y pueda escuchar la música sin que esta se cuele por el micrófono. Si luego a tu cantante le cuesta adaptarse o no puede afinar bien con ellos puestos, puedes decirle que cante sólo con un auricular, es decir, separándose el otro de la oreja para así oirse más a sí mismo en la sala. 

Finalmente, recuerda usar una pantalla antipop para tamizar los sonidos oclusivos de las voces y evitar explosiones molestas en la grabación. 

 

Calentamiento con el cantante

Los cantantes experimentados te pedirán que les dejes calentar su voz antes de empezar a grabar. Practicarán escalas o repasarán algunas partes del tema. 

Es mejor que no les hagas sugerencias demasiado pronto sobre cómo deben atacar cada frase o palabra concreta para no ponerlos nerviosos. Si es un cantante menos experimentado a lo mejor necesitarás tener un poco de psicología para motivarlo. A nivel técnico, le puedes ayudar añadiendo un poco de reverb a su mezcla de auriculares (¡pero sin que esta se quede grabada!) para que oiga su propia voz con un poco más de espacio.

En cualquiera de los casos, aunque no lo comentes al principio para no ponerle nervioso, nada te impide grabar durante las primeras tomas por si acaso salen bien y no se quieren perder, o incluso durante el calentamiento, porque nunca sabes si algún sonido te puede servir para después. A menudo, voces muestreadas se pueden usar para crear samplers y hacer pads, líneas de bajo y todo tipo de trucos. 

 

Durante la grabación

Un tip que te irá muy bien para luego no encontrarte con tomas geniales con ruido es recordarle al cantante inexperto que tenga cuidado con los pies y las manos. Muchas veces suelen llevar el ritmo dando golpecitos con el pie para no perderse o coger el stand para sentirse más cómodo, y el micro podría capta ese ruido. 

Como hemos dicho, no tenemos que limitarnos a grabar partes cantadas o letras concretas. Un truco que nos explica Henry Saiz en su masterclass “Producción musical del estudio al escenario”, para sacar samplers interesantes que luego se pueden utilizar para enriquecer el track, es grabar a su cantante improvisando “dummy lyrics” libremente, sin decir palabras concretas. De esta forma, consiguen ideas para acabar de crear las letras, ya que las adaptan a las melodías que han improvisado y les han gustado más. 

Otras ideas para probar con tu cantante, si tiene la suficiente confianza, es hacer que pruebe a experimentar con su voz, cambiando de acento, cantando a diferentes volúmenes, etc. Una gran técnica sobre todo para los amantes de dance, es hacer que el cantante susurre la letra del tema por debajo de las frases cantadas. Asegúrate de que vaya a tempo y añadirás una capa de textura extra muy interesante a tu track. 

 

Edición de las tomas

Luego viene el momento de escuchar las tomas y elegir los mejores momentos. Es importante nombrar y organizar bien las tomas para ser rápido cuando se busque alguna concreta. 

En el caso de la banda de Henry Saiz, después de grabar unas cuantas tomas interesantes, las renderizan tal cual y dedican unos días a escucharlas para encontrar ideas creativas para la canción entre todos, ya sea con la letra, melodías concretas en momentos determinados, etc. La idea es acabar de darle la forma al track teniendo en cuenta el trabajo del cantante, algo que si tu también puedes hacer porque tu cantante quiere colaborar a ese nivel, te aportará muchas ideas a tu música que no tendrías si compones tú sólo.

A la hora de editar las tomas finales, es importante limpiar los vacíos entre distintas frases y secciones. Sin embargo, conserva las respiraciones naturales de la toma, ya que la escucha de una interpretación sin ellas puede resultar muy extraño para el oyente e incluso molesto. Lo que sí puede ser es que tengas que reducir el nivel cuando el cantante coge aire con mucha fuerza, pero asegúrate de no dejarlo “ahogado”.

Si pediste al vocalista que cantara la misma frase varias veces para crear coros o colchones de voz, recuerda ajustar bien los finales de cada frase para que todo el conjunto acabe a la vez. Te ayudará mucho aplicar fades, tanto al principio como al final de las frases, para que no se note que ninguna voz va por libre, ¡sobretodo si luego decides panearlas en diferentes puntos del stereo!

 

Procesamiento del sonido

 

1. Correccional

 

El primer paso es limpiar las tomas para luego pasar a un procesamiento más artístico. Una ecualización bien configurada te permitirá compensar el sonido de un micro barato y atenuar frecuencias molestas u otros zumbidos que molesten a la escucha, o realzar otras para dar brillo o claridad a la textura de la voz. 

   

También es importante vigilar los “siseos” de las voces, esas “s” líquidas demasiado prominentes que tienden a dominar y enturbiar las altas frecuencias. Para reducirlas, te ayudará utilizar un De-Esser. 

Por otro lado, también querrás utilizar algo de compresión correctora. Nada produce un margen dinámico de tanta amplitud como una interpretación vocal. Para conseguir que encaje en la mezcla y no haya partes que se pierdan detrás de la música, necesitarás utilizar un compresor. 

La reverb te ayudará a alejar o acercar al cantante en la mezcla y a encajar su voz mejor en la mezcla. Te aconsejamos tener tres reverbs cada una en un bus – una larga, una intermedia y otra corta. Automatizar envíos hacia estas reverbs en distintas secciones del tema, te dará la posibilidad de crear, desde momentos muy íntimos con una reverb corta, por ejemplo, hasta momentos más dramáticos con reverbs muy largas. 

 

2. Creativo

 

Cuando ya tienes el sonido de las tomas bajo control, es el momento de ser creativo. Si lo que quieres es tener un sonido muy natural, a lo mejor lo único que te interesa es acabar de perfilar el sonido con una ecualización para acabar de colorear la voz a tu gusto, y un poco de reverb.

Pero si lo que quieres es algo diferente, te animamos a probar todo tipo de procesamientos. Puedes probar a utilizar plugins tipo vocoder, sintetizadores de voz, distorsiones, etc. Incluso una reverb o una compresión extrema que no utilizarías en ninguna otra ocasión, te pueden dar resultados muy interesantes. 


En su masterclass, Henry Saiz te enseña a utilizar el Midi y plugins para ir más allá con la experimentación, controlando las voces con el teclado y aplicando efectos extremos.

Y recuerda que no hay límites para experimentar y crear variaciones. Puedes aplicar los efectos en toda la frase, o automatizar para que suenen en algunos momentos concretos, o duplicar la frase y aplicar efectos sólo a una de las pistas, etc. 

 

¡Ahora te toca a ti!

 

Esperamos que estos tips te hayan dado ideas frescas para grabar y crear música con voces. Y también que se haya entendido que hay muchas maneras de hacerlo y que no hay porque quedarse con las voces tradicionales de siempre, sino que con ellas se puede experimentar como si fueran un instrumento más.